Audiencia Nacional, Sala de lo Social, Sentencia 122/2017, 27 Jul. Recurso 183/2017

La Audiencia Nacional rechaza que la empresa pueda, unilateralmente, imponer el calendario laboral con una reducción de jornada de 8 horas, aunque solo sea durante unos meses. Lo decidido por la empleadora tiene incidencia en el eventual exceso de jornada en cómputo anual y, por ende, en la desaparición de los días y/o horas de libranza compensatorios.

Lo pactado en el convenio fue que el modo de disfrute de los sobrantes de jornada tras la elaboración del calendario laboral sería siempre con un descanso compensatorio; que la jornada diaria ordinaria que se establecía con carácter general en ocho horas diarias; y que calendario laboral sería siempre elaborado previo acuerdo con los representantes legales de los trabajadores. Este último requisito ha sido el que ha obviado la empresa, que con su decisión afecta a la jornada diaria, sobre todo durante el mes de agosto, con efectos en cuanto al eventual exceso de jornada en cómputo anual porque la medida de facto supone la desaparición de los días y/o horas de libranza compensatorios. Siendo este el marco regulador que convinieron las partes negociadoras para la jornada laboral y la elaboración de los calendarios laborales anuales, a él habrá que estar en los términos antes descritos, de conformidad a lo establecido en el art. 34.1 y 6 ET, y a tenor del cual, “la duración de la jornada de trabajo será la pactada en los convenios colectivos o contratos de trabajo”.

Alteradas las condiciones pactadas en el convenio colectivo, sin acuerdo entre las partes, por decisión unilateral del empresario, la Audiencia Nacional declara la nulidad del calendario unilateralmente impuesto por la empresa al no haber sido objeto de la preceptiva negociación previa con los representantes de los trabajadores, y por establecer unilateralmente una jornada diaria diferente a la jornada ordinaria establecida en el convenio colectivo como norma general.